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Depresión y ansiedad en tiempos de COVID-19

Muchas veces, no le tomamos la importancia que merece nuestra salud mental, ya sea por falta de tiempo, dinero o porque simplemente creemos que nos van a juzgar porque vivimos en una sociedad donde existe la idea errónea de: si pido ayuda a un profesional van a decir que estoy “loco”.

Nadie imaginó que íbamos a atravesar por una pandemia y, desde el 2020, esta trajo consigo mucha incertidumbre, no podíamos saber con exactitud qué iba a pasar con nuestras vidas en todos los ámbitos, ya sea físico, emocional, laboral, económico, político, entre otros. Como consecuencia, muchas personas cayeron en depresión y ansiedad y, si bien muchas de estas buscaron ayuda para poder entender un poco sobre las enfermedades que estaban sufriendo, muchas otras no lo hicieron, sufriendo así consecuencias más graves, incluso mortales.

Hablemos un poco sobre estas afecciones… La depresión es un trastorno que se caracteriza por la alteración del estado de ánimo en donde el sentimiento que domina es la tristeza y, en muchos casos, sin razón aparente. Por otro lado, la ansiedad es un estado mental donde los sentimientos que predominan son el miedo y la preocupación ante situaciones cotidianas pero estos son difíciles de controlar, además de desproporcionados en relación al “peligro” real.

Los síntomas en ambos, mejoran con ayuda profesional, ya sea con un psicólogo o un psiquiatra. El primero suele mejorar el problema del paciente usando terapias acorde a sus preferencias y características. Por su lado, el psiquiatra es médico y tiene la facultad de recetar fármacos como parte del tratamiento de una persona con algún tipo de trastorno mental.

Los profesionales en la salud mental nos recomiendan mejorar nuestros hábitos de sueño (dormir 8 horas diarias), realizar actividad física de manera continua, usar técnicas para moderar el estrés y sobretodo, rodearnos de personas que nos sumen y apoyen, con las cuales podamos tener la libertar de conversar sobre nosotros y no seamos juzgados ni criticados.

Asimismo, si padeces de depresión o ansiedad, evita el consumo de alcohol, tabaco y drogas, ya que estos pueden interferir con el tratamiento y/o empeorar dichos trastornos.